martes, 11 de agosto de 2009
Pero ¿vale de algo el coaching telefónico?
el coaching telefónico, al menos en España (que no en los países anglosajones o en centroeuropa, por ejemplo) no tiene muy buen cartel. ahoravienen las preguntas que podríamos hacernos:
¿realmente funciona peor que el presencial?
¿son solo prejuicios?
¿es desconocimiento?
la primera vez que alguien me comentó, allá por el año 2003 que hacía coaching telefónico, me horroricé. ¡coaching por teléfono! ¡qué aberración! yo me he formado básicamente en PNL, y para nosotros la calibración del lenguaje no verbal es fundamental, y si a esto le sumamos que siempre he creido que las relaciones de verdad se forjan cara a cara, no era precisamente el mejor caldo de cultivo para dar la más mínima oportunidad al coaching telefónico.
lo más curioso de todo, era que denostaba esta forma de hacer coaching, y:
- nunca había tenido un cliente de pago
-nunca había hecho coaching por teléfono
en dos palabras: puro prejuicio.
Después de un tiempo, cuando empecé a recibir noticias de que otros coaches a los que tenía en alta estima estaban haciendo coaching telefónico, empecé a cuestionarme en un alarde de humildad, si podía al final ser efectivo o no. y después de mucha reflexión, decidí que iba a hacer una prueba. pero para que la prueba funcionara, tenía que ir con la mente en blanco, a cero, sin presuposiciones, si juicios a priori.
Y así fue. El día de autos, tuve mi primera sesión de coaching telefónico. y para mi absoluta sorpresa, salió estupenda, y lo más asombroso: después de 5 minutos de sesión, se me había olvidado completamente que la conversación estaba siendo por teléfono. y aquí está una de las claves principales: el coaching es conexión, es olvidarte de ti para centrarte en el otro, para generar una corriente de energía, de comunicación, que va más allá del medio que usas.
¿puede hacer un ciego un excelente coaching? por supuesto que sí. y no tiene la visión para ello. pero afina sus otros sentidos y los usa con muchisima más sensibilidad que nosotros, con lo cual la información que pierde a través de la vista, la gana a través de otros sentidos
Hoy puedo decir sin lugar a dudas, que después de más de 800 sesiones de coaching telefónico realizadas a todo tipo de personas, en coaching personal y ejecutivo, en mi caso no percibo ninguna diferencia en cuanto a resultados con respecto al coaching presencial. Me parecen efectivísimos ambos.
Eso sí, es muy importante que el coachee esté predispuesto a hacer coaching por teléfono. Siempre doy las dos opciones, presencial, telefónico, y desde hace un par de años, video conferencia a través de skype, para que la persona elija, y no se la puede forzar. Y si no vive en mi ciudad, y quiere coaching presencial, pues o yo estoy dispuesto a desplazarme porque me compense, o ella está dispuesta a desplazarse, o a pagarme el desplazamiento.
Ya en el año 2005 en el congreso mundial de ICF en California comentaban los gurús del coaching de empresa, que se estaba usando el coaching telefónico también con los directivos.
Yo personalmente percibo en la empresa aquí que todavía es poco receptiva a ello; parece que valoran mucho más la inversión que hacen si te ven la cara. pero por otra parte, como es frecuente que el directivo tenga que viajar o cambiar la agenda, y se corren serios riesgos que lo primero que contemple mover y aplazar es la sesión de coaching, ya tengo estipulado con ellos desde el comienzo que el que no estén aquí porque hayan tenido que desplazarse inopinadamente no es motivo para no tener la sesión, y en este caso es telefónica. Y lo aceptan sin problemas. mi argumento es que el coaching necesita una cadencia y una frecuencia para mantener la velocidad de crucero, sin lo cual no funciona.
por otra parte, el coaching telefónico tiene unas grandes ventajas de a nivel de marketing del negocio:
- la principal: se abre tu mercado al mundo, ya no hay fronteras, con lo que pasas a tener 7000 millones de potenciales clientes, tantos como los que tengan un teléfono
- no pierdes tiempo en desplazamientos, y sobre todo, no los pierde el posible cliente, con lo que le ofreces un valor añadido fundamental en nuestra era, muchas veces mucho más importante que el dinero: tiempo
- puedes hacer coaching desde donde tú estés, ganando en autonomía, flexibilidad, y en calidad de vida. un gran negocio es vivir en un país con un nivel de vida más bajo que el tuyo, pero cobrar tarifas acordes con tu país de residencia, ya que le haces coaching a los que viven allí. esto significa doblar, triplicar o cuadruplicar tus ingresos haciendo lo mismo
- Se pierde muy poco tiempo en la sesión: se empieza, se acaba, y ya está, no hay prolegómenos y despedidas
- y puedes usar materiales y recursos en el momento ya que estás por ejemplo en el despacho, o con el ordenador delante (yo voy tomando notas en la ficha del coachee previa petición de permiso)
Por otra parte y como curiosidad, he notado que ante la apariencia de mayor anonimato que da el teléfono, el coachee en muchos casos se abre y se muestra antes
ha llegado un momento donde tengo el oido tan entrenado, que cuando hago una teleconferencia de una sesión de coaching, prefiero no mirar a la pantalla, porque me distraigo. A muchos de mis coachees no los conozco físicamente, ni sé como son, ni tampoco me importa, porque lo que me ha dictado el tiempo y la experiencia es que cuando dos personas quieren conectar, la conexión se produce, la magia surge, y ¡aflora el coaching!
jueves, 18 de junio de 2009
LA IMPORTANCIA DE TRABAJAR INTELIGENTEMENTE. LA EFICIENCIA Y EL "PARA QUÉ"
Si hay una cosa en la que estoy completamente volcado ultimamente, es en el ser más eficiente cada vez. esto significa trabajar más inteligentemente, y obtener mas y mejores resultados en menos tiempo. porque de ello deviene la calidad de vida, de trabajo, y tener tiempo para todo lo que uno realmente quiere hacer. y considero imprenscindible tener esto en cuenta en nuestra profesión de coaches, para que seamos prósperos, abundantes, y además, ¡pronto!
por ello, te paso un video donde hablo del tema. Es una entrevista que me hace Jaime Bacás, uno de los coaches mas cualificados y profesionales que conozco, sobre este tema, a través de una magnífica iniciativa que ha tenido,www.senderosdeproductividad.com
espero que te guste, y sobre todo, ¡que te sea útil!!!!
miércoles, 13 de mayo de 2009
¿Y CUAL ES EL SECRETO DE LA PROSPERIDAD? !LA ACCIÓN!
Como ves, lo he dicho de una manera muy sencilla, y además, enfatizando el “sólo”. Como si fuera fácil…. Pero la pregunta sería: ¿es que acaso no lo es? En realidad, tener clientes para nuestro negocio de coaching, ¿es difícil? ¿Cuáles son las barreras más frecuentes que se interponen entre nosotros y esos clientes?
Te voy a aportar las que para mi son las dos fundamentales, auténticas destructoras de proyectos profesionales maravillosos de coaching:
- el miedo
- la inacción
¿por qué he resaltado estos temas, y he dejado de lado la crisis, la situación geopolítica, el estado del coaching en el mundo y en tu país en concreto, la competencia, etc, etc? Porque todos estos factores, en realidad, tienen muy poco peso específico, si te enfocas en lo realmente importante:
- detectar cuales son tus miedos a la hora de dirigirte al mercado, vender y captar clientes, y por supuesto, enfrentarte a ellos, cuestionarlos y trabajarlos
- Y entrar en acción
Hay un texto extraído de “los 7 hábitos de la gente Altamente efectiva”, que me parece muy esclarecedor:
“Uno de mis ensayos favoritos es The Common Denominator of Success, escrito por E. M. Gray. Este autor pasó su vida buscando el denominador que comparten todas las personas de éxito. Encontró que ese denominador común no era el trabajo duro, la buena suerte ni la habilidad para relacionarse, aunque todos esos factores tenían importancia. El factor que parecía trascender a todos los otros materializa la esencia del tercer hábito: empezar por lo primero.
«La persona de éxito tiene el hábito de hacer las cosas que a quienes fracasan no les gusta hacer», observó. «No necesariamente le gusta hacerlas. Pero su disgusto está subordinado a la fuerza de sus propósitos.»
En definitiva: si quiero algo, debo tener muy claro que si es realmente mi deseo, voy a poner en marcha todos mis recursos para conseguirlo, independientemente de si me es cómodo o no. Y el tema de la venta, en general, no parece que sea algo cómodo de hacer. Hay muchísimas barreras entre los coaches con respecto a este tema, empezando por la palabra “Venta”, o “vender”. Pero si entendemos que ésta significa facilitar que otros cubran necesidades y deseos que no tienen cubiertos, y por ello se nos remunere, parece de facto bastante justo, y un clarísimo “ganar-ganar”.
Por ello, debemos desmitificar la venta, sus problemas, sus barreras, las objeciones de los clientes, si vamos a tener mercado o no.... Y esto se desmitifica ¡ ENTRANDO EN ACCIÓN, HACIENDO, ACTUANDO!
¿qué exigimos a nuestros coachees cuando se hallan en un proceso de coaching? que entren en acción, porque solo la acción genera resultados: los que esperamos, y los que no. Pero en todo caso, siempre hay aprendizaje, que es fundamental para llevar a buen término nuestro proyecto profesional de coaching, y alcanzar esa prosperidad que buscamos. Sin el ensayo y error, no se genera experiencia, y sobre todo, no se genera confianza. Porque la palabra final que nos debe llamar la atención es esta: confianza. La confianza se construye desde el reto, el avance, el atreverse, el actuar. El resto es reflexión, teoría, y en muchísimos casos, la parálisis por el análisis.
Después de observar en muchos cursos para conseguir clientes con nuestra práctica de coaching, como somos capaces de hablar ilimitádamente de lo dificil, complicado, o imposible, que son algunas cosas relacionadas con vender, incito a entrar en acción, allí mismo, en ese momento. Basta de “yo creo que….; es que…..; pienso que….; me parece que…..! porque como bien sabes, son presuposiciones. ¡ No te preocupes, ocúpate!
Si de verdad quieres ser un profesional del coaching, y tener clientes, estos no van a estar llamando a tu puerta desde el primer día. Y tampoco podemos esperar a que estén todos los semáforos en verde para ponernos en marcha, o avanzar. Con lo que tengas, hazlo ahora, vende, muéstrate, sé visible, dirígete a tus posibles clientes finales, actúa! Y descubrirás, como tantos coaches descubren después de 30 minutos de acción, que los resultados son, cuanto menos, sorprendentes, y en muchos casos, muy efectivos.
¿Cuánto dedicas de tu tiempo en tu proyecto de coaching a la labor comercial? Porque en los primeros tiempos (y con los primeros tiempos, me refiero a aquellos donde todavía no cubro mis necesidades con los ingresos provenientes del coaching) hay que dedicar al menos el 60% de tu tiempo a hacer labor comercial directa=acciones para captar clientes directos. Un cliente directo es aquel que te paga directamente, sea tanto cliente de coaching personal, como empresa.
Si estás por debajo de este porcentaje, y por otra parte no tienes los resultados que te gustaría alcanzar, te invito a que te tomes muy en serio este reto:
- Dedica el 60% del tiempo de tu proyecto profesional de coaching a la labor comercial directa. Esto implica que determines cuantas horas diarias, o semanales van a ser en total.
- No lo pienses mucho, sencillamente hazlo, si puedes sin expectativas. Así no te cargas con la responsabilidad de conseguir los resultados, y posiblemente lo hagas mucho mejor
- Aprende de cada llamada, de cada contacto, de cada visita que hagas
Te puedo garantizar que si haces esto, y tienes claro lo que te diferencia y quienes son tus clientes preferentes, es imposible, completamente imposible, que te vaya mal.
Ya sabes, actúa, actúa, y actúa. Esto es lo que genera resultados. Y luego, me lo cuentas (si te apetece, claro). Y por favor, disfruta de todo ello. Al fin y al cabo, es tu sueño, ¿no?
martes, 5 de mayo de 2009
UN DATO (TRISTE) SOBRE SI HAY MERCADO
Me ha dejado a cuadros. 67 de cada 100 españoles, ¡no tiene nada importante que les ilusione! Esto es tristísimo, es un pasar por la vida en vez de vivir, es un resignarse, es un ser “realista”, es un “renunciar a la pasión”. En fin, triste, triste, y que dice mucho del modelo de sociedad que hemos construido. Y por otra parte, ¿qué es el coaching? precisamente una manera eficientísima de generar o recuperar la ilusión y facilitar que la vida tenga todo el sentido.
Si supiéramos hacer ese mensaje de una manera creíble a nuestros posibles clientes, tendríamos varios millones de personas receptivas a nuestro coaching. ¿Qué si hay mercado? Ya lo creo!!
El reto: ¿de qué manera vas a comunicar esto? Te invito además a que las compartas, porque como ves… ¡hay para todos!
LA IMPORTANCIA DE PERTENECER A LAS ASOCIACIONES Y DE CERTIFICARSE COMO COACH
Hoy como bien sabes estamos viviendo unos momentos, pese a la crisis, de auge del coaching, tanto personal como de empresa. Al calor de este éxito y fama, el coaching se ve amenazado en su nacimiento como nueva y diferenciada profesión, por otras ya establecidas, que aprovechan el tirón para vender más de una manera muy sencilla: cambiando su etiqueta actual, por la de coaching; así está pasando en la consultoría, terapia, formación, mentoring, etc, muchos casos. Ni que decir tiene, que en la mayoría de ellos, los profesionales no son coaches, lo ignoran casi todo de la metodología del coaching, y muchas veces , aunque la conozcan, lo que acaban aplicando es lo que han usado siempre.
El coaching, en esencia, funciona espectacularmente. Lo que ocurre es que el mercado, al final no sabe qué es coaching, y que no es coaching. Por eso, a medio plazo, y sobre todo en el ámbito empresarial, va a ser necesaria una garantía de que uno es coach, pero de los de verdad. Y aquí entran en acción las asociaciones. Tanto ASESCO (Asociación Española de Coaching), ICF España (International Coaching Federation España) y AECOP (Asociación Española de Coaching y Consultoría de Procesos) tienen procesos de certificación que cumplen con unos mínimos importantes para tener la garantía de que el coach lo es. Por otra parte, a nivel mundial, el proceso de certificación de ICF es el más reconocido. De todas maneras, si entras en http://www.vivirdelcoaching.com/index.php/recursos/certificaciones podrás tener los links y la información sobre estos procesos.
Certificarse tiene varias ventajas:
- Tienes constancia por un organismo externo, imparcial, que te audita, de que haces un buen coaching
- Tienes (o tendrás) mejor entrada para conseguir clientes que estén buscando auténtico coaching, sobre todo en el ámbito de empresa o gran empresa
- Generas marca personal, reputación y más credibilidad
- Lo puedes repercutir en los precios que cobras
- Otras que se me olvidan en este momento
Yo soy coach profesional certificado por ASESCO, y en proceso de certificación para PCC de la ICF (necesario haber realizado más de 750 h. de coaching remunerado). Me queda AECOP, pero en breve espero dejarlo solventado.
En cuanto a precios, ASESCO es más asequible, e ICF y luego AECOP, menos.
Por otra parte, aunque no te certifiques, te recomiendo encarecidamente en que te hagas miembro de las asociaciones de coaching, y si puede ser, de las 3.
Tengo una partida asignada anualmente al asociacionismo, que para mi es fundamental. Porque hay que estar donde están los de tu profesión, muchos de ellos, muy buenos. Hay que saber por donde van los tiros, generar sinergias, ser visible, y decir a los compañeros: existo, y esto es lo que hago; participar de sus actividades, proponerse como ponente, asistir a eventos, aprender metodología, etc, etc.
Para mi, es ineludible estar donde están los de mi profesión, trabajando para consolidarla, y participar además de ello, apoyando y colaborando en la medida de lo posible.
El miércoles doy una conferencia para ICF en Madrid, relacionada con las claves para el negocio del coaching, y pertenezco a la Junta Directiva de ASESCO, donde me encargo de las relaciones entre asociaciones. Y para mi, este es mi granito de arena en la construcción de una profesión tan increible y maravillosa como es el coaching, a la que hay que proteger y mimar ahora, cuando aún está creciendo.
Te aliento a que te asocies, y te certifiques, porque es un paso fundamental para un coach profesional que se precie.
jueves, 26 de marzo de 2009
Hace 10 días acabamos el curso de vivir del coaching, 11ª promoción. Y si hay algo que me llevo, cada vez más reforzado, es la convicción de que para el éxito en nuestro proyecto profesional de coaching, y de cualquier otro proyecto, por ende, es fundamental el trabajo en red. Porque es imposible alcanzar nuestros objetivos solos. Dependemos de la gente: clientes, proveedores, compañeros, socios, competencia, c
Los contactos son los que realmente tienen la llave de puertas que abren el acceso a un castillo, y que de otra manera, como hacemos frecuentemente, hay que asaltar con arietes, catapultas, esfuerzo, sudor, y sin garantía de resultados.
Por eso, digo muchas veces que si mi casa se quemara, lo único que necesitaría salvar para salir adelante, o reconstruir todo de cero, sería mi base de datos (además de mi familia, para los malpensados…)
Si hay algo que nos da en los albores de nuestro proyecto el trabajo en red, es principalmente apoyo, cuando sentimos la soledad del visionario, del diferente, del emprendedor, en una palabra, y nuestro entorno no es precisamente una ayuda (cosa muy distinta en los países anglosajones).
Además, la suma de información, conocimientos, y experiencia de un grupo de personas que individualmente tienen sus proyectos, pero que cooperan compartiendo algo de sus valores añadidos, es tremenda, y supone que el camino sea más fácil, ameno, enriquecedor, y que lleguemos antes donde nos hemos trazado llegar, sin más esfuerzo.
Para mi trabajar en red es trabajar con inteligencia. De hecho, me parece que es el trabajo más inteligente que se puede hacer. Por eso me alegro mucho cuando en las promociones de Vivir del coaching se crean las redes profesionales de apoyo, porque se contrastan sus beneficios desde el primer momento, y son un sistema muy eficiente e importante para avanzar.
Pero para trabajar en red, trabajar tu red, y ser un referente, es imprescindible ser percibido como confiable, o lo que es lo mismo, generar confianza. Y para ello hay dos fórmulas infalibles:
- empezar a trabajar en red dando
- cumplir con los compromisos adquiridos
Si vamos forjando nuestra marca de profesionales confiables y que además aportan, estamos sembrando posiblemente la semilla más importante de nuestro éxito en el futuro, en cualquier proyecto que emprendamos.
Desde aquí, lanzo mi saludo a la red de la “Brillante” 11ª promoción (siempre las promociones del curso “Vivir del coaching” se adjudican un adjetivo que las defina), y sobre todo, animo a todos los que sois profesionales del coaching, a que os convirtáis en profesionales de la red. Será una gran inversión en vuestro futuro.
lunes, 23 de febrero de 2009
pero...¿es tan malo vender?
el otro día, en la conferencia de "las 5 claves para hacer clientes", se tocó un tema que por la experiencia que tengo en los dos últimos años, está resultando clave para el desarrollo y éxito de nuestros proyectos de coaching: el tema de vender.
Todavía se mencionan las palabras "vender", "comercializar", "negocio", y una mezcla de escalofrío y desprecio recorre a la mitad de los asistentes, en este caso, a la mitad de los coaches.
El estigma social a la venta, la creencia limitadora que subyace a esto, esa imagen del vendedor que nos manipula para conseguir su venta, el buhonero subido en su carro, el charlatán dándonos gato por liebre, es la imagen que le viene a muchos compañeros coaches a la hora de ejercer lo único que le puede dar éxito en su negocio, en su proyecto profesional de coaching: VENDER
porque no nos engañemos, estamos vendiendo todo el día, nos guste o no. Nos estamos vendiendo, entendido esto por persuadir a otros, convencer, hacer ver, etc para cualquier cosa en nuestro día a día cotidiano, donde interactuemos con personas.
Ese concepto de venta tan estigmatizado está trasnochadísimo, y encima no nos ayuda nada a crecer y a abrir oportunidades.
Porque... ¿qué es vender? Vender es ni más ni menos que cubrir una necesidad que tiene alguien con algo que yo tengo y que le puede ayudar a satifacerla. Y ya está.
La pregunta es: ¿satisface el coaching alguna de las necesidades que tienen las personas o las empresas? Yo creo no solo que sí, sino de que las satisface de una manera excelente; de hecho, no conozco algo tan efectivo para generar cambios y que perduren.
Entonces, ¿les viene bien a las personas y a las empresas el coaching? Perfecto. Ahora se trata de que esas personas y empresas obtengan esos beneficios que están buscando, pero debe ser un ganar ganar. Y esto se convierte en un ganar ganar cobrando. O sea, vendiendo. el problema es cuando tú vendes a sabiendas que no es útil, o no es bueno, para el otro. Pero si crees que le va a satisfacer la necesidad que tiene... POR FAVOR, VENDE. Es lo mejor que puedes hacer por ellos.
¿no recomiendas un restaurante, o una película a tu gente porque crees que es buena, y que merece la pena, o refieres a un buen profesional porque les puede ser de utilidad? Pues esto es lo mismo, cobrando. Porque el dinero, lo único que hace es dos cosas:
- da valor a tu actividad, porque lo vale (sin el cual pierde mucha efectividad. Recordemos que hacemos cuando algo es gratis)
- te permite vivir de tu profesión, que es para lo que estamos aquí
Así que por favor, honrate, honra tu profesión, disfruta con ella, construye y beneficia a los demás, VENDIENDO!